En un mundo en el que las personas de fiar son escasas… Los susceptibles pierden años de vida buscando a alguien en quien confiar. Ese es uno de los problemas de muchos humanos (por no decir todos): necesitan alguien con quien hablar, alguien a quien revelarle información importante de su vida… No sé si buscando dejar un legado en algún lado… o para tener algo que compartir.
Si la idea es dejar un legado de tu vida en algún lugar, la mejor solución es buscar un diario o similar… si se mantiene a reguardo él no dirá nada, ni hará nada en contra a lo que le has dicho.
Y si la idea es tener algo que compartir, comparte las estupideces de la vida… no compartes lo esencial para ti.
Lamentablemente, han creado todo este paradigma de que para tener una relación fuerte debes confiar… Y allí vas y le cedes en letras y palabras tu vida a otro, porque sino no es real el convivir con esa persona.
Pero la confianza no solo es no contar algo, es no violar el sub texto de eso… A través de las experiencias de una persona, de lo que te comenta, de lo que te gusta; sabes quien es y sabes que exactamente no debes hacer para no hacerle daño o herirlo. Tristemente, por más que alguien diga conocer a otro y entenderlo; el hombre es egoísta por naturaleza (como cualquier animal que busca sobrevivir, él será primero) y en la búsqueda de su propio confort olvida que hay cosas que no debe hacer para no herir a quienes le rodean.
Cuando el susceptible es herido ya no hay nada que hacer; si es de aquellos cuya susceptibilidad le avergüenza, irá por allí fingiendo con una máscara que nada ha pasado pero se estará muriendo por dentro… puede que perdone a quien lo hiriese, pero tal como una cicatriz… aquella falla de esa persona será algo a lo que se acostumbrará tener, pero que todos los días verá y le recordará por qué está allí.
No creo en que la confianza se recupere al 100% jamás… Y desde hoy, tampoco creo que haya alguien en quien confiar al 100% …
Hay cosas que solo se deben quedar en uno y nunca dar más de lo recibido (si el intercambio termina, el saldo no te quedará con deudas que cobrar).
Todo esto concluye en que solo vale la pena confiar en ti y en tu gato, porque probablemente no le estén parando a lo que están escuchando.